jueves, 12 de enero de 2012

El Loser: sus habituales (4)


Cuando un cliente escoge la barra del Loser para beber en soledad, es casi seguro que antes o después acabará hablándole al barman. La mujer ha estado anotando algo en una agenda, luego ha mantenido una breve conversación por el móvil (el barman, sin proponérselo, le ha oído decir que se retrasará un poco). Luego se ha quedado un rato como olfateando en el aire el piano de Thelonius, la trompeta de Miles. No hay nadie más en el local.

-Si tienes cuarenta y cinco años y envidias a los que se van jubilando es que algo te ha salido realmente mal -dice, de pronto-. Tan mal como para estar temiendo perder el trabajo que llevas odiando desde hace diez años, por ejemplo, y como para saber que más allá va a ser difícil encontrar otro. Qué poca gracia me hizo cuando mi marido pinchó en el panel de corcho de su despacho un chiste de Forges en el que un tipo dice, mirando por la ventana y con la parienta detrás de él: Si llego a saber que la vida era esto, a los veinte me compro la Harley. Fue hace ya varios años, y allí sigue, y no me hizo gracia porque, bueno, su vida también soy yo, supongo. Bueno, pues ahora lo entiendo, sigue sin hacerme gracia, pero lo entiendo. Es terrible ser una mujer madura en el corredor del desempleo, esperando, esperando. Y no busques la verdad de la situación en los telediarios. En los telediarios te oscurecen el miedo que ya tienes. La verdad es que estamos en la fase de la usura y la milagrería: compramos tu oro y Jesús viene a salvarte. El oro es tiempo, ahora, no al revés: un par de meses más, aguanta otro par de meses, cuatro si te pagan por la cadena de la abuela lo que vale... Pero no hay final del túnel. Cada vez más locales de compra de oro, que están ahí, esperando que toques fondo, somos los que más pagamos, te dicen, primero como tienducas en una esquina de un barrio apartado, ahora decenas de comercios por toda la ciudad, sin ese aire vago de clandestinidad y de vergüenza, con grandes rótulos amarillos y pasquines por todos los sitios, impresos en el reverso de un billete falso, sujetos a tu limpiaparabrisas, tirados en la acera. Compro tu oro, y si no espera a que venga Jesús a salvarte, que también lo anuncian... -La mujer se lleva su copa colmada de rojo espeso a los labios y da un sorbo no mayor del que habría dado un gorrión si el Bloody Mary estuviera servido en la fuente de un jardín -Ah, pero seguro que es la historia de Navidad más deprimente que has escuchado... ¿Que no?

-Estaba pensando en una frase de Borges... –dice el barman, mirando a la mujer de frente por primera vez.

- Forges, Borges: esta fiesta se está desmadrando.

-Todas las cosas le suceden a uno precisamente, precisamente ahora. Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí… 

-Y no menos innumerables mujeres… Levanto mi copa. Que por cierto, está condenadamente bien preparada. Si llego a saber que preparabas así los Bloody Mary, a los treinta me hubiera casado contigo en lugar de con mi marido.




Imagen superior: Edward Hooper, Autómata, 1927

17 comentarios:

Marisa dijo...

Actualmente se necesita más riqueza y menos dinero. Ojalá que esa riqueza se traduzca este año en mucho trabajo para quien lo necesite (que son muchos)y amor (que también son unos cuantos).
La cita de Borges atenta excesivamente contra la ilusión y el seguir caminando. No me acaba de convencer...
La fotografía es excelente: todo un discurso en imágenes de la metáfora de lo que está pasando actualmente, tanto en economía como socialmente (y ambos cartelitos juntos... significativo...).
Como dice el refrán, "A río revuelto, ganancia de pescadores..."

Un placer pasarse por la barra del Loser y escuchar los gemidos del alma.

Un abrazo.

abril en paris dijo...

Siempre hay tiempo para la penúltima copa( o el café ) si hay un barman y un amigo cerca..
De los "salvadores" no esperamos gran cosa y el oro hace tiempo que se cambió por la plata..
Hace frio fuera seguiremos aqui un poquito más.

Un beso de medianoche

José Luis Martínez Clares dijo...

La fotografía resume nuestro tiempo. Todo sucede ahora, efectivamente. El texto, Juan, no lo juzgo. Se juzga a sí mismo y de una forma extraordinaria. Sabes... me parece que sería un buen comienzo para una estupenda novela. Yo, al menos, me quedo con ganas de salir del Loser con ella y acompañarla hasta donde me lo permita. Abrazos.

Marcos Callau dijo...

Desde luego, cuánta razón tiene esa mujer. Cada vez más proliferan los establecimientos donde "compran tu oro" pero no dejan de ser una estafa. Me ha gustado mucho que ilustraras el texto con la obra de Hopper, Juan. Un bloody mary, por favor...

Miguel Cobo dijo...

Los que no tenemos oro ni nada que reluzca como él ni que se le parezca (un dilema menos para Hamlet)sabemos que ya no nos queda otro refugio que el Loser y su ambiente cargado de humo y de amistad. No me extraña que hayamos vuelto a fumar. Y, aunque ya jubilado, me siento solidario (¿o solitario?).

Myra dijo...

Qué maravillosamente bien pintaba Hopper la soledad. Me ha encantado este relato tan tristemente realista, Juan. Desesperanzador, sí pero he sonreído con ese final..

Un beso

Beatriz dijo...

Qué el desánimo no pueda con nosotros, aunque "ellos" lo intenten descaradamente.
Desgarran tus palabras
Pero a veces es necesario sentir ese desgarro para saber que también existe la capacidad para defendernos, para sobrevivir, para luchar.Para reaccionar.
Y tal vez sea una buena opción acurrucarse en un rincón de tu Losser y mientras saboreamos una copa. que suene esa trompeta y ese piano. Hay momentos que valen más que el oro.

Un saludo,(después de una accidentada retirada: mi ordenador ha pasado por terapia intensiva y casi pierde la memoria. Afortunadamente todo ha ido bien y aquí estoy otra vez disfrutando de tus palabras.

Horacio Beascochea dijo...

Y es probable que el barman tenga la palabra justa para cada parroquiano o parroquiana, mientras la vida sigue pasando. Excelente relato. Eso sí: quiero la dirección del bar. Tendría varias cosas que charlar con el barman, ron mediante, por supuesto.

Abrazo grande desde Argentina

Raúl dijo...

¿Por qué no me hice barman?

Juan Herrezuelo dijo...

Ay, MARISA, cómo me recuerda tu primera y tan acertada frase aquello de Sabina: “Era tan pobre que sólo tenía dinero”. La cita de Borges (de El jardín se los senderos que se bifurcan, que vinculo a la anterior de Cervantes) me pareció desde que me la encontré hace años una buena descripción de lo que puede llegar a sentirse en la desdicha: que uno es el aquí y ahora de todo infortunio.
Gracias siempre por vuestras palabras, ABRIL, JOSÉ LUIS M. C. MARCOS, el bloody mary fue el cóctel por el que empecé, y aunque hace años que no lo preparo espero no haber perdido la mano.
MIGUEL, a saber si después del oro no vendrán las copas para olvidar, y después las espadas que algunos afilan ya y después los bastos. Fumar o no fumar, that is the question: ¿conseguiré dejarlo esta vez?
MYRA: la soledad por dentro y por fuera, ¿verdad?
BEATRIZ: tal vez el tiempo sea, en términos generales, oro; pero hay ocasiones en que este minuto, éste precisamente, no tiene precio.
HORACIO: acerca el vaso y peguemos la hebra.
RAÚL: Siempre está la literatura...

ethan dijo...

Deberían juntarse todos los habituales del Loser y luchar contra la soledad.
La compañía de un barman a veces es impagable.
Saludos!

Francisco Machuca dijo...

De nuevo toda una lección narrativa con tiempo lento ese otro tiempo de oro.Hoy todo está en venta y nosotros a la sombra,estáticos,mirando hacia lugares inciertos,como en los cuadros de Hopper.

Un fuerte abrazo,amigo.

Rochitas dijo...

y permítame que yo levante mi copa por la mención de la frase del maestro.

Raúl dijo...

"Mi admirado Juan, preguntarte quiero"... que diría un buen novecentista. Sonrío.
Ando buscando "El veneno de la fatiga", tu novela del 99. Pregunté el otro día en mi librería de cabecera y no pudieron dar con él, sin más explicaciones, por lo que supongo que andará descatalogado. ¿Es así? ¿Habría alguna forma de pegarle un buen mordisco a algún ejemplar?
Te dejo mi direeción de correo por si quieres contestarme.
Abrazos.

homoerecto_04@hotmail.com

Darwin Bruno dijo...

Interesnte. Me gustan estos tipos de historia.

Eva Fernandez Herrezuelo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Eva dijo...

Aqui lo puedes encontrar

http://www.amazon.com/veneno-fatigue-Alianza-Literaria-Spanish/dp/8420633062

Saludos desde New Mexico, USA

Eva