jueves, 26 de julio de 2012

Un funambulista y un poema


 
Franco Bianco en la cuerda floja. Foto: JFH

                           

                            ECO

            Enloqueció al comprobar
            que el espacio era él.
            Enmudeció, se enamoró,
            se encolerizó con el futuro.
            Él era las superficies,
            él era los astros y hasta la luna,
            y él era todo su tiempo: el tiempo.


                                        José Luis Campos Duaso 
                              (De Estelas de un funambulista imaginario)

6 comentarios:

V dijo...

Encolerizarse con el futuro. Y con el presente añadiría yo. Se dicen muchas cosas ahí. Tantas que en cierto sentido su relectura genera vértigo.
Vivimos un cetrifugado permanente. Por cierto excelente poema, mucho más trabajado e inspirado de lo que pueda parecer a simple vista. Mi enhorabuena al autor.
Y el dibujo escogido es perfecto como símil. Un acierto. Saludos.

Horacio Beascochea dijo...

Un equilibrista que se encoleriza con lo que lo rodea. Como "V", también pienso que el poema sugiera mucho. Pienso en España y su situación actual y si él era todo su tiempo, en él también está la posibilidad de cambiar, de apostar de nuevo, intentando que nadie le imponga nada.

Abrazo

José Luis Martínez Clares dijo...

Ya tengo el libro. Sus versos espolean las ganas de leer. Abrazos

Beatriz dijo...

A veces es conveniente perder el equilibrio. Y hasta te diría que es maravilloso.
Basta leer el poema para convencerse que un paso en falso nos puede poner alas a la imaginación.

Hermosos versos.
Estas vacaciones lo disfrutaré-
un abrazo y hasta pronto-

Juan Herrezuelo dijo...

VICTOR, HORACIO, JOSÉ LUIS, BEATRIZ: eso es la poesía, y vosotros lo sabéis bien: decir más con menos, entregarte al vértigo de lo que insinúan, que es tanto y tan profundo.

La fotografía pudo haber sido gloriosa, pues tenía el propósito de haberle pedido al equilibrista que cruzara la cuerda con el libro de “Estelas…” en las manos. Ay, no se dieron las circunstancias, pero me basta imaginar esa foto y casi casi es como si existiera.

Un abrazo a todos.

Ana M. dijo...

No conocía el poema y me parece soberbio. Excelente blog. Un saludo.